Una metodología estructurada, adaptable a cada organización
Cinco fases que ordenan el trabajo, desde entender el contexto hasta consolidar resultados a largo plazo.
Comprender
Contexto, objetivos, personas, procesos, sistemas, restricciones y nivel de madurez de la organización.
Priorizar
Casos de uso, impacto esperado, viabilidad, riesgos, datos disponibles, esfuerzo y urgencia.
Diseñar
Estrategia, plan de actuación, formación, pilotos, herramientas, criterios de uso e indicadores.
Activar
Capacitación, pruebas, implementación, comunicación interna y acompañamiento.
Consolidar
Seguimiento, evaluación, ajustes, escalado, transferencia de conocimiento y mejora continua.
No todos los proyectos necesitan todas las fases ni el mismo nivel de profundidad. La metodología se adapta al punto de partida y al alcance de cada organización.
